Lo que el mundo quiere y lo que necesita
No podemos preguntarle al mundo lo que quiere que se le predique, pues el mundo ha sido cegado, esclavizado y engañado. La iglesia existe para dar lo que el mundo necesita, no lo que pide.
No podemos preguntarle al mundo lo que quiere que se le predique, pues el mundo ha sido cegado, esclavizado y engañado. La iglesia existe para dar lo que el mundo necesita, no lo que pide.
La iglesia debe aprovechar la tecnología en el cumplimiento de la misión, pero la tecnología nunca debería convertirse en una distracción para la iglesia. No debe ser un fin en sí misma (superficialidad), sino un medio, una herramienta. Cuando se ve más la barca que Cristo regularmente es una mala señal.
Jesús, desde un banquete real en el que ocupaba un lugar de importancia, comparte una parábola sobre un banquete imaginario en el que entrarán invitados sin mérito alguno y en la que todos los presentes (los convidados, los siervos del anfitrión y el anfitrión) se sentirán representados.
Cualquiera podría pensar que la iglesia del Señor es un lugar ideal, uno en el que no existen los conflictos y si acaso se presentara alguno se resolvería de forma rápida y sin mayores dificultades. No, eso no es así. La iglesia es una familia real, una en la que las diferencias y desavenencias se presentan día tras día entre hermanos que no siempre logran ponerse de acuerdo, por lo menos, no en el momento.
En cuanto la oración —una disciplina espiritual— el cuadernito es la herramienta clave, nos ayuda a orar más y mejor, sobre todo, convierte lo que hoy es una petición de oración en un motivo de acción de gracias para mañana.
Un cristiano no es un hombre crédulo. Es alguien que se ha persuadido de que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios y su Salvador. El cristianismo no es la receta de la abuela.
Si dejáramos de leer, tendríamos que limitarnos a obtener de segunda mano y gota a gota gran parte del material que consumimos y perderíamos la capacidad de constatar con la fuente su validez. Por regla general, un auditor está más expuesto a la falsa doctrina que un lector.
Seis principios del relato de Acab y Nabot: sobre la justicia, el capricho del poder, el valor de lo recibido y cómo Dios interviene para restablecer el derecho robado.
Ciertas cosas son especiales para alguien y para otros solo existen; para mí, Radio Transmundial vale mucho. Soy de las personas que crecieron con ella.