Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.
— Hebreos 13:17
Introducción
Por la influencia del individualismo secular, el oficio pastoral se ha reducido al de un comunicador que trasmite ideas. Las ovejas quieren seguir su propia ruta y los pastores en vez de pastorearlas la mantienen informadas; pero Cristo le dio a su iglesia mucho más que eso. Una valiosa relación en la vida de todo creyente es su relación pastoral, relación que debe ser edificada intencionalmente a través del tiempo con el fin de llegar juntos a glorificar al Señor. El pastor ha sido dado por Cristo a su rebaño para dirigirle, cuidarle y alimentarle, con la advertencia solemne de que un día dará cuenta por cada oveja al Señor de los pastores. Ignorar el cuidado pastoral traerá gran daño, primero en la oveja y después en el pastor. En esta exposición de Hebreos 13:17 veremos lo que Cristo demanda a sus ovejas (que obedezcan y se sujeten a sus pastores), la razón que se nos da y la motivación para hacerlo.
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