La mecánica para la edificación de la iglesia
Comenzar el trabajo de edificación sin comprender bien el mecanismo solamente conduce a la frustración y a un cansancio sin fruto.
Comenzar el trabajo de edificación sin comprender bien el mecanismo solamente conduce a la frustración y a un cansancio sin fruto.
Viene sucediendo desde el libro de los Hechos en cada momento de la historia, cada vez que el reino de los cielos se ha abierto camino entre las tinieblas ha dejado tras su paso una estela de benevolencia: testimonios, instituciones, justicia y solidaridad.
Es un esfuerzo enorme desde todos los puntos de vista y lo que nos impulsa es la convicción: los niños tienen alma, y la suya tiene el mismo valor que la de un adulto. Así mismo, creemos que los medios de gracia del Señor pueden alcanzar a los pequeños desde la más tierna a edad.
En su contexto histórico, lo que Cristo estaba proclamando no era solamente sorprendente, sino hasta ofensivo. Un pacificador no podía ser un buen ciudadano —ni entre los judíos ni entre los romanos—, tal cosa era una inmoralidad. En su tiempo, promover la paz era tan inmoral (por alterar el statu quo) como lo es ahora el militarismo.
¿Qué es eso que te define, que te hace único, relevante, importante, eso que si lo perdieras entrarías en crisis, con lo que llamas la atención, eso que constantemente emerge en tus conversaciones y de lo que si tienes oportunidad no dejas de mencionar? ¡Esa es tu identidad!
Un hombre no regenerado podría convenientemente apartarse aunque sea temporalmente de pecados particulares al constatar sus destructivas consecuencias, pero solamente aquel en el que habita el Espíritu Santo puede llegar a ver el pecado como Dios lo ve.
Si viniste a Cristo siendo un adulto y estás luchando para hacer en tu vida la voluntad del Señor, espero que en este artículo puedas ver que no estás solo y encontrar aliento. ¡Confía en el poder del Evangelio!
La pereza se confunde con emprendimiento, con optimización, con creatividad, con esperar oportunidades ideales y con una falsa idea de lo que es «el éxito»
Alguien puede decirte lo que Dios espera de ti, pero nadie puede prepararte para que eso haga sentido en tu mente, y aún menos, para que encuentres agradable hacer algo que frecuentemente va en contra de tus intereses materiales o deseos carnales.
Quien se hace responsable por alguien más tiene más pasión por conocer las Escrituras, pues desea estar listo para responder sus preguntas; tiene más pasión por cuidar su testimonio, pues está siendo visto e imitado; tiene más deseos por congregarse, para ver y llevar a otros; y busca más el rostro del Señor en oración, pues depende de Él para todo lo anterior.
Asuntos básicos como tener una agenda o un presupuesto podría impactar más en tu crecimiento espiritual de lo que has sido consciente.
Necesitamos un criterio para nuestra aproximación a la música. Aquí encontrarás una serie de consideraciones para que con la ayuda del Señor puedas establecer el tuyo. Sé que para algunos este podría ser un tema ya cerrado, pero creo que valdría la pena volver a pensarlo, para nuestro provecho y el de nuestros hermanos.