31 de enero de 2016Mensaje
El peligro del autoengaño
El Señor advierte que muchos que le dicen 'Señor, Señor' serán finalmente desconocidos por Él, porque descansan en una profesión superficial y en sus obras, y no en una obediencia verdadera nacida de la obra de Cristo. El mayor privilegio no es solo conocer a Dios, sino ser conocidos por Él.