15 de abril de 2012Mensaje
Fruto para su gloria
La parábola de la vid nos muestra dos asuntos principales: (1) el gran interés que tiene el Padre, el Labrador, en producir fruto en nosotros, los pámpanos, y (2) la profunda unión que tenemos con Cristo, la vid verdadera, que nos permite lograrlo. Años en el Evangelio sin fruto son una advertencia seria; lo que cuenta delante de Dios es el fruto que Él mismo produce en nosotros por medio de Cristo.