Iglesia PezMundial
Iglesia cristiana que sirve a la ciudad de Santo Domingo con el Evangelio de Jesucristo
PezMundial es una iglesia cristiana que sirve a la ciudad de Santo Domingo con el Evangelio de Jesucristo. Nuestros cultos dominicales son a las 9:00 AM y 11:30 AM, en Gazcue (frente a la Plaza de la Cultura), con actividades para todas las edades, incluido nuestro ministerio de niños.
Nuestra Misión
En PezMundial trabajamos para cumplir la Gran Comisión desarrollando una comunidad de discípulos que caminen juntos en el mundo reflejando el carácter de Cristo en medio de la gente. En vez de aislar a nuestra iglesia o pretender quitarla del mundo, preferimos prepararla para que viva allí de una forma agradable a Dios: siendo una influencia positiva y dando testimonio de su fe ante los demás.
No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo.
— Juan 17:15-18
Buscamos con toda paciencia y doctrina mover nuestra congregación a un nivel de identificación y compromiso con Cristo cada vez mayor: de Creyentes a Seguidores, de Seguidores a Discípulos y de Discípulos a Maestros. La congregación de nuestra iglesia (quienes asisten a nuestras actividades) está compuesta por personas que están en diferentes niveles de compromiso y así son bienvenidas, pero formalmente, la iglesia de Cristo está compuesta solamente por discípulos comprometidos y es nuestra meta ayudarles a crecer.
Nuestra Herencia
Nos caracterizamos por sostener una doctrina cristiana conservadora, por compartirla mediante una enseñanza práctica y por congregarnos con una liturgia sencilla. Los miembros de nuestra iglesia pueden encontrar su historia reciente en los movimientos misioneros del siglo XX —herederos de la Reforma Protestante del Siglo XVI— que emprendieron la tarea evangélica de compartir las buenas nuevas de Cristo en nuestras tierras, especialmente la Misión Evangélica de las Antillas, que fundó en la República Dominicana los Templos Evangélicos.
Aunque tenemos comunión con muchas otras iglesias dentro y fuera de la República Dominicana y reconocemos como parte de nuestra herencia los Templos Evangélicos, desde el inicio de esta nueva obra nos hemos venido desarrollando como una iglesia autóctona, no denominacional e independiente. Buscamos constantemente nuevas oportunidades de compañerismo y unidad con otras congregaciones, como enseñan las Escrituras: una fe, un Señor y un bautismo.
Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.
— Efesios 4:3-6
Así Comenzamos
En abril del 2008 emprendimos la tarea de dar continuidad a la obra comenzada por los movimientos misioneros del siglo pasado con un pequeño estudio bíblico —y un tiempo de conversación al final para aplicar el tema tratado— en el salón de espera de un taller de mecánica automotriz que se nos facilitó. A esa primera reunión asistieron la familia de nuestro pastor, algunos invitados y hermanos que formaron el equipo iniciador. Desde entonces nos hemos congregado en diferentes lugares, pero manteniendo siempre la misma esencia. Al día de hoy, una de las características más distintivas de nuestra liturgia es que somos una iglesia donde la gente no solamente escucha, sino que también participa.
Nombre y Logo
La misión de nuestra iglesia —formar discípulos de Cristo que vivan en medio del mundo de una forma totalmente diferente— se encuentra reflejada en nuestro logo: Un Pez formando la silueta del mundo. El Pez fue uno de los primeros símbolos con que se identificó la iglesia de Cristo. En griego, Pez se escribe Ichthys, y su acrónimo forma la siguiente oración: Iesous Christos Theou Yios Soter. Traducido: Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Salvador.
Este acrónimo era una declaración de fe, pues contenía aquellas convicciones profundas de los primeros cristianos sobre la persona, deidad y obra de nuestro Señor Jesucristo, convicciones por las que muchos de ellos entregaron sus vidas dejándonos con ello este precioso legado. Es para nosotros motivo de orgullo y a la vez un gran compromiso portar el pez.
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
— Marcos 16:15
Lo Que Creemos
Sobre la Biblia
Creemos que las Sagradas Escrituras son la palabra de Dios inspirada y suficiente. Afirmamos que la Biblia (Canon de 66 Libros: 39 en el Antiguo Testamento y 27 en el Nuevo Testamento) es nuestra regla suficiente de fe y conducta. Siendo así, es en ella —y no en la tradición o en la opinión de los hombres— que basamos nuestras convicciones y en ella aprendemos nuestra forma de actuar. Entendemos que la Biblia contiene todo lo necesario para alcanzar la salvación y vivir en este mundo de una forma agradable a Dios.
Sobre Dios
Creemos que existe un solo Dios, creador del cielo y de la tierra, que ha existido eternamente en tres personas (Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo) y se ha revelado Él mismo al hombre en diferentes maneras a través de la historia. Siendo así, Dios tiene la autoridad para regir el mundo, rendiremos cuentas ante Él y no tenemos excusa para ignorarle.
Sobre el Hombre
Creemos que el hombre fue creado por Dios, a su imagen y semejanza, pero que a consecuencia del pecado ha perdido la comunión con Él y se ha deteriorado su alma, por lo que necesita perdón y regeneración. Creemos que Dios ha dotado al hombre de libre albedrío, por lo que al ser convencido de pecado, de justicia y de juicio por el Espíritu Santo voluntariamente puede elegir entre hacer la voluntad de Dios o desobedecerla.
Sobre el Pecado y el Evangelio
Creemos que todo lo que Dios creó fue inicialmente bueno en gran manera, sin embargo, como consecuencia del pecado, la creación ha entrado en un proceso de deterioro: morimos espiritualmente, cambiamos nuestra libertad por esclavitud y fuimos condenados a perdición eterna. Creemos la buena noticia del evangelio: que Cristo murió por nuestros pecados, fue sepultado y resucitó al tercer día; todo esto, conforme a lo que de Él se había profetizado en las Sagradas Escrituras. Por tanto, al depositar en Cristo nuestra fe (arrepintiéndonos y convirtiéndonos) en Él tenemos perdón y esperanza.
¿Deseas visitarnos?
Nos reunimos los domingos a las 9:00 AM y 11:30 AM en Gazcue, Santo Domingo.
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