El castigo de Uza es una de las historias más desconcertantes de la Biblia, pero también una de las que revelan más claramente el carácter santo de Dios y el privilegio que implica estar en su presencia.
Transcripción automática
Una nueva conciencia sobre la presencia de Dios. Segundo libro de Samuel en el capítulo 6, desde el versículo 1 y hasta el 23, es la historia del movimiento del arca y aquel momento donde Uza tocó lo sagrado. Pueden ponerse de pie para que leamos juntos desde el 1 hasta el 17.
Lectura: 2 Samuel 6:1-17
Dice así la Sagrada Escritura, la palabra del Señor. Segunda de Samuel 6. Leeré del 1 y hasta el 17. David intenta llevar el arca a Jerusalén. David volvió a reunir a todos los escogidos de Israel, 30,000.
Y se levantó David y partió de Baala, de Judá, con todo el pueblo que tenía consigo para hacer pasar de allí el arca de Dios, sobre la cual era invocado el nombre de Jehová de los ejércitos, que mora entre los querubines. Pusieron el arca de Dios sobre un carro nuevo y la llevaron de la casa de Abinadab, que estaba en el collado. Y Uza y Ahío, hijos de Abinadab, guiaban el carro nuevo. Y cuando lo llevaron de la casa de Abinadab, que estaba en el collado con el arca de Dios, Ahío iba delante del arca. Y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumento de madera de haya, con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos.
Cuando llegaron a la era de Nacón, Uza extendió su mano al arca de Dios y la sostuvo porque los bueyes tropezaban. Y el furor de Jehová se encendió contra Uza y lo hirió allí mismo Dios por aquella temeridad y cayó allí muerto junto al arca de Dios. Y se entristeció David por haber herido Jehová a Uza y fue llamado aquel lugar Pérez Uza hasta hoy. Y temiendo David a Jehová aquel día, dijo, «¿Cómo ha de venir a mí el arca de Jehová?» De modo que David no quiso traer para sí el arca de Jehová a la ciudad de David y la hizo llevar David a casa de Obed-edom, geteo.
Y estuvo el arca de Jehová en casa de Obed-edom, geteo, 3 meses. Y bendijo Jehová a Obed-edom y a toda su casa. Fue dado aviso al rey David, diciendo, «Jehová ha bendecido la casa de Obed-edom y todo lo que tiene a causa del arca de Dios.» Entonces David fue y llevó con alegría el arca de Dios de casa de Obed-edom a la ciudad de David. Y cuando los que llevaban el arca de Dios habían dado seis pasos, él sacrificó un buey y un carnero engordado.
Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová. Estaba David vestido con un efod de lino. Así también, perdón, así David y toda la casa de Israel conducían el arca de Jehová con júbilo y sonido de trompeta. Cuando el arca de Jehová llegó a la ciudad de David, aconteció que Mical, hija de Saúl, miró desde una ventana y vio al rey David que saltaba y danzaba delante de Jehová y lo menospreció en su corazón. Metieron pues el arca de Jehová y la pusieron en su lugar en medio de una tienda que David le había levantado.
Y sacrificó David holocaustos y ofrendas de paz delante de Jehová. Pueden sentarse, mis hermanos.
Una historia desconcertante
Esta historia, la historia de Uza, es una de las historias más desconcertantes de todo el Antiguo Testamento, pero es al mismo tiempo una de las historias más apropiadas para que el pueblo de Dios llegue a conocer el verdadero y real carácter de su Dios. Es una historia que si usted está vivo debería conmoverse y sentirse un poco desconcertado, pero al mismo tiempo cuando usted profundiza en la historia usted podría llegar a tener una conciencia renovada al respecto del significado de la presencia de Dios, el privilegio de estar en medio de ella y volverá a recordar su seriedad. Uza acompañaba a David en el traslado del arca. Y aunque su acción parecía una acción bien intencionada de impedir que el arca cayera al suelo, fue severamente castigado por tocar lo sagrado. Una acción sencilla que en medio de un bullicio de más de 30,000 personas solamente Dios pudo haber notado. Intervenir rápido, quizás 3 segundos para impedir que el arca que se estaba moviendo se cayera.
Fue notado por Dios con trágicas consecuencias. Esto que era una fiesta, una celebración, terminó siendo un juicio dejando una profunda marca en la conciencia espiritual del rey y del pueblo. Este episodio trazó el clima espiritual del reinado del rey David. A partir de este momento, David, que ya conocía a Dios, tuvo una nueva conciencia de lo que significaba la presencia de Dios y sobre todo fue sumamente cuidadoso al respecto de acercarse a lo santo, lo sagrado, aquello que había sido dedicado a Dios.
Dios se revela por medios visibles
Este pasaje nos muestra que Dios ha elegido revelarse por medios que son visibles, pero eso no disminuye la seriedad de su santidad, ni nos da libertad a nosotros para modificar lo que Dios ha establecido. Dios no hace concesiones. Sus instrucciones son claras. Dios es santo y debemos acercarnos a Dios en sus términos y no en los nuestros. Yo recuerdo claramente la primera vez que leí esta historia.
Yo era un adolescente y tenía como propósito leer toda la Biblia. Ya había lidiado con parte del Antiguo Testamento que eran áridas, densas. Y cuando llegamos a los libros de Samuel, entonces el asunto se puso bueno. Eran historias, eran narrativas. Y después que logré superar Levítico, Números, Deuteronomio, llegué a la parte narrativa del Antiguo Testamento.
Y cuando llegué a la parte narrativa del Antiguo Testamento, esto explotó mi mente. ¿Cómo es que un Dios que se supone que es bueno castiga a un hombre que está bien intencionado y que está tratando de cuidar su gloria? ¿Por qué un castigo tan drástico? Estamos yendo como de cero a 100. ¿Por qué primero no una reprensión, un darle por la mano? Así no, Uza. ¿Por qué tanto celo? Dilemas como estos son los dilemas que producen madurez en el pueblo del Señor y el pueblo no madura más porque no lucha con estas cosas. ¿Cómo podemos conciliar que Dios que es bueno y también que es santo, reprenda con tanta dureza el desliz de un hombre como Uza?
El mismo Dios desde Génesis hasta Apocalipsis
Una fiesta con instrumentos, con júbilo, con multitud, se suspende porque aquel al cual estamos haciendo fiesta está manifestando que no se siente agradado. Si nosotros somos el pueblo que adora al Dios verdadero, textos como estos deberían ser nuestros textos y pasajes difíciles de entender para el ingenuo como estos deberían ser nuestros pasajes. Los predicadores nos movemos de manera temeraria del Nuevo al Antiguo Testamento. He tenido meses predicando en el libro de los Hechos y ahora me traslado directamente al Antiguo Testamento, 1,000 años de historia. Y en 1,000 años de historia cambian generaciones, multitudes de hombres, pero Dios sigue siendo Dios.
Si predicáramos a los hombres, entonces cada vez que cambiamos de libro, cada vez que cambiamos de década, de centuria, entonces deberíamos volver a presentar de qué estamos hablando, pero estamos predicando el mismo Dios desde Génesis hasta Apocalipsis. Y el mismo Dios que canceló a Uza, el mismo Dios que castigó a Uza, es el mismo Dios que nosotros en el siglo XXI seguimos adorando. Hay hermanos míos que prefieren el Nuevo Testamento, porque el Dios del Nuevo Testamento parece distinto. Es el mismo Dios, el mismo Dios santo, el mismo Dios poderoso, el mismo Jehová de los ejércitos que conoció David, fue el mismo Jehová de los ejércitos que conoció Pablo y es el mismo Jehová de los ejércitos que estás conociendo tú.
Dios no cambia. Él es inmutable. Y el Dios santo sigue siendo santo. Alguien levantará argumento y me dirá, «Pastor, pero a veces Dios como que es más laxo.» Se lo concedo.
La misma arca que Uza intentó agarrar estuvo por décadas en casa de Abinadab, que no era sacerdote, que no era de los levitas, que no era de la tribu de Coat. Y el Señor le concedió tener el arca en su casa, desayunarse todos los días, almorzar, cenar, merienda y todas las cosas, pero en un momento Uza intenta agarrar el arca y le castiga. Dios es Dios. Él es soberano. Que el Señor extienda su misericordia durante un tiempo no significa que nosotros podemos hacer la fiesta en nuestros términos.
La fiesta por el movimiento del arca
Hablo primero de la fiesta inicial por el movimiento del arca. El momento en que David tomó esta iniciativa importa. Él está comenzando a reinar sobre todo Israel. Es el ungido de Dios. El Señor le ha dado victoria sobre sus enemigos.
Primero reinó sobre 11 tribus. Ahora el Señor también le da las 12 tribus y llega hasta la ciudad de Jerusalén. Y cuando llega a la ciudad de Jerusalén hay un testimonio consistente de que Dios está con David y que aquello que David se apresta a hacer, Jehová está con él. A un punto tal que se siente valiente como para trasladar el arca. Si alguien podía tomar el riesgo de trasladar el arca, era David.
Anteriormente los filisteos capturaron el arca y se llenaron de tumores y tuvieron que devolver el arca atemorizados y le dijeron, «No nos traigan por aquí.» Ay, hermano, uso el término para generar el efecto: ese aparato. Nosotros no sabemos lidiar con ese Dios. Tengan su arca. Y cuando los filisteos devolvieron el arca, tampoco Israel se sentía digno para buscar qué hacer con el arca.
Y le dijeron, «Ey, Abinadab, vamos a dejarla en tu casa.» En su casa el Señor tuvo misericordia de Abinadab y un hijo de Abinadab se le asignó la responsabilidad de cuidar el arca y pasaron los años. El pueblo siguió comiendo, el pueblo siguió trabajando, el pueblo siguió haciendo su vida y el símbolo de la presencia de Dios en medio de su pueblo estuvo en la casa de Abinadab. No hay evidencia de que nadie muriera. No le salieron tumores como los filisteos.
Tampoco hay evidencia de que la gente pensara mucho en el arca. Pero lo que representaba la presencia de Dios estaba guardado en la casa de un hombre. Ya David había derrotado a los filisteos. Dice que cuando derrotó a los filisteos, los filisteos se fueron y dejaron sus ídolos tirados. Como quien dice, contra ese pueblo no se puede.
Y él dijo, «Ah, pero estos fueron los mismos filisteos que habían capturado el arca.» Cuando los filisteos se llevaron el arca, la pusieron en el templo de su Dios y su Dios apareció quebrado. Tiempo atrás, con la captura del arca por los filisteos, comenzó un tiempo de oscuridad espiritual en Israel. Israel pidió un rey. Israel hizo su vida y Dios que había elegido manifestarse a su pueblo a través de ese cofre simbólico representativo que era el arca, seguía arrinconado en la casa de Abinadab y la historia siguió corriendo.
Ay, hermano, ese es el carácter de mi Dios, que mi Dios es paciente y por momentos pareciera que deja a los hombres en su locura y llega un momento que Dios interviene. Y como mucho puedo yo advertirte, trata de que tu Dios no te encuentre en tus locuras porque la misma misericordia que Dios puede extender durante décadas como que se agota de repente. Y hombres como Uza, muy bien intencionados, entonces son destruidos. La gente quiere vivir con Dios como si ellos fueran soberanos. No, Dios, si tú no quieres ser contradictorio, si tú castigaste a Uza, también deberías castigar a Abinadab.
Él es Dios. Él tiene su tiempo. Él conoce el corazón de cada hombre. Sobre todo Dios es soberano. Ay, hermano, trata de que no te castiguen a ti porque esa es la dinámica.
La gente quiere vivir buscando los momentos donde Dios tuvo gracia y misericordia y tratar de generalizar la misericordia y la gracia de Dios. Gracias a Dios, que Dios haya tenido misericordia de uno, no significa que tendrá misericordia de los otros. Y mi Dios es paciente. Él puede tolerar eso, que Israel mire hacia otro lado, luche sus batallas, tenga sus reyes y todas las cosas, figuradamente mientras está durmiendo en la casa de Abinadab. Ahora David, que Dios lo ha respaldado, dice: «Si Dios me respaldó venciendo a los filisteos, si el Señor me entregó las 12 tribus de Israel, si el Señor confirmó la promesa y me dio a mí el reino, ¿quién más si no David para mover el arca?» Señores, quien moviera esa arca iba a tener sus puntos espirituales en la cúspide. Si un hombre en Israel movía el arca de Dios, eso significaba que Dios estaba con ese hombre. Era su presencia, era lo más atesorado. Los procedimientos para mover esa arca requirieron libros del Antiguo Testamento.
Hay libros completos que se ocupan de describir cómo se arma, cómo se carga, cómo se le ponen las varas, cómo se traslada, quién lo traslada y cuándo lo traslada, cómo se cubre, cómo se transporta. Y David ahora que dice, si Dios me ha respaldado tantas veces, también me va a respaldar. Abinadab, voy para tu casa, me llevo el arca. Si tú eres prudente, si tú eres sabio, dices, «David, ¿tú estás seguro?» Sí, ustedes van conmigo.
30,000 hombres, hermano. Es un proyecto importante porque tú dices que Dios está contigo, pero una cosa es que tú digas que Dios está contigo, otra cosa es tú mover la presencia de Dios.
El significado del arca del pacto
Está tranquilo en casa de Abinadab, búsquenlo. ¿Cuál es el significado del arca del pacto? Representa la presencia de Dios en medio de Israel. Israel se formaba geométricamente alrededor de esa arca. Significaba que Dios estaba en el centro.
Era un pueblo muy grande, pero se formaban geométricamente alrededor de esa arca, de forma tal que esa arca representaba figuradamente, simbólicamente la presencia de Dios en medio de su pueblo. Y usted quizás su casa quedaba a 3 km del arca, pero en el centro de allá estaba esa arca, significaba que Dios estaba en el centro de su pueblo. El objeto era valioso, metales preciosos y demás, pero sobre todo era representativo. Dios, que no hay muro que pueda contenerle, eligió figuradamente decirle al pueblo, «Ey, ahí es que yo voy a estar.» Tenía una parte que era una tapa, un propiciatorio, la tapa del recipiente que representaba el trono de Dios. Y ese propiciatorio tenía querubines de forma tal que usted veía los querubines y usted no quería abrir el arca. Arriba, ángeles, está diciendo lo que está sucediendo allá arriba. Eso está anunciando realidades espirituales superiores. Dios habita rodeado de gloria, de poder, de majestad.
Millones de ángeles están alrededor suyo. Y esos querubines están diciendo, ey, esto no es cualquier cosa. De forma tal que sus ojos paraban por ahí. Usted veía eso y decía, «Yo no quiero.» Dentro del arca estaban las tablas de la ley, representaban el pacto de Dios con su pueblo. Una porción del maná representando la provisión de Dios para su pueblo.
Y la vara de Aarón representando la institucionalidad. Usted está diciendo, «Las instituciones no existen porque existen.» Dios ha elegido manifestarse a este pueblo de manera ordenada, rigurosa, precisa. Y para que ustedes salgan de su locura, van a tener que adorar a Dios según sus términos. Y Aarón era importante, ¿no? Aarón lo que tenía importante es que Dios lo había elegido a él para hacer a través de su familia una institución.
Y el maná no era que era la comida más sabrosa, era la comida que Dios nos había dado. Y la ley es así. Ningún pueblo había tenido leyes tan altas.
El arca no es un amuleto
A pesar de su simbolismo, tampoco podían usar el arca como si fuera un amuleto. Esto no era algo que podíamos usarlo de que yo quiero tener puntos sociales, agarra el arca. En algún momento Israel estaba perdiendo la batalla y alguien sugirió: «Busquen el arca.»
Y cuando fueron a buscar el arca, la pusieron arriba, el Señor permitió que destruyeran al pueblo y se llevaran hasta el arca. Y el Señor consintió que los enemigos de Israel se llevaran su presencia. Escuchen qué locura. Esto que nadie podía sostenerlo, lo agarraron los filisteos y se fueron con el arca y el Señor permitió que se la llevaran. Pero mátalo todo ellos, Señor. Si tú vas a matar a Uza, mátalos a todos ellos cuando se están llevando el arca. Hermanos, no intenten acorralar a Dios. Dios que es Dios permite que los filisteos le secuestren. Los filisteos secuestraron la divinidad figuradamente hablando. Ellos dijeron, «No, le llevamos su Dios» y Dios permitió que los filisteos se lo lleven.
¿Se imagina el ánimo en Israel el tiempo que los filisteos secuestraron el arca? Cuando Saúl supo eso, dice que se cayó y murió ahí mismo. Fue tanta la tristeza. Le dijeron que murieron sus hijos, pero él supo que el arca de Dios, la presencia, había sido secuestrada por los filisteos y eso rompió su teología. Entonces, ¿esto qué significa?
Significa que Dios no es Dios. ¿Significa que él no es poderoso? ¿Significa que los enemigos del pueblo del Señor realmente pueden secuestrar a Dios? Él no pudo concebir este asunto y murió él mismo.
David decide mover el arca
Ahora aparece David que dice: «Ya que Dios me ha dado cuatro batallas, ya que Dios está conmigo, ya que me dio el reino, el Señor me va a dar también su presencia.» Y David hizo lo mejor que puede hacer cualquiera que sea bueno produciendo eventos. David hizo un evento. El arca, el arca de Dios, hermano. No es cualquier cosa que está entrando a la ciudad de David.
El espectáculo es que David es rey de Israel desde la ciudad de Jerusalén y a Jerusalén está llegando el arca. Significa que Dios está conmigo en este asunto. Un carro nuevo. Nunca el arca había sido trasladada en carro. El Señor estableció en la ley que eso tenía unos aros y unas varas que nunca se sacaban y a través de esas varas usted las cargaba en el hombro.
Al hombro, no con el carro. ¿Qué tiene de malo la tecnología? ¿Qué tiene de malo los carros? ¿Cuál es el problema del hombre? No hay nada de malo en los carros, úsenlo. Pero el Señor no quiere que el arca sea trasladada en carros, sino que la trasladen la tribu de Leví, cargada en varas. Oye, pero eso se ve como medio… Sí, como medio caído. Dice que el arca de Jehová, un carro nuevo, o sea, mandó a fabricar un carro.
Yo me imagino el esplendor de este carro para poner ahí el arca. Instrumentos musicales variados. Lo mejor de la música, que nadie se cruce. Y él iba adelante con un éfod. O sea, vamos, esto era un espectáculo.
A la altura, esto era espiritualmente, este era el reinado de David. Él está diciendo así, esto que significa la presencia de Dios significa que Dios está en mi reinado. David volvió a reunir a todos los escogidos de Israel, 30,000. Y se levantó David y partió de Baala, de Judá, con todo el pueblo que tenía consigo para hacer pasar de allí el arca de Dios, sobre la cual era invocado el nombre de Jehová de los ejércitos que mora entre los querubines. Pusieron el arca de Dios sobre un carro nuevo y le llevaron de la casa de Abinadab que estaba en el collado.
Y Uza y ellos, hijos de Abinadab, guiaban el carro nuevo. Se destaca, carro nuevo, porque el arca no es cualquier cosa. Y cuando la llevaban de la casa de Abinadab que estaba en el collado con el arca de Dios, Ahío iba delante del arca y David y toda la casa de Israel danzaban delante de Jehová con toda clase de instrumento de madera, de haya, con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos, una big bang. Orquestación. Que se sienta denso.
Dios está con nosotros. Tenemos su presencia.
Uza extendió su mano
Cuando llegaron a la era de Nacón, Uza extendió su mano al arca de Dios y la sostuvo porque los bueyes tropezaban. Dios no se puede caer. Yo tengo que agarrarlo. En el pensamiento. ¿Y qué hay de malo en eso?
El caballito de batalla del creyente inmaduro. ¿Y qué hay de malo? Y eso es pecado. Entonces, eso son exigentes. Es el caballito de batalla del grande y maduro. Eso es cultural.
Es el caballito de batalla del grande y maduro. Eso es cultural, eso es religión, eso no es literal. Además, ya el arca estuvo en casa de Abinadab y no pasó nada. Eso es simbólico. Eso no es algo que es tan importante como ustedes creen.
¿Qué decía la ley de Dios? Sobre qué preguntas. Decía la ley de Dios que al trasladar el arca los levitas debían cubrirla y los hijos de Coat trasladarla. Eso es Números, capítulo 4, versículo 5. No es un Uza, no es Ahío, pero Uza, interesante.
Uza era hijo de Abinadab, del cual Dios tuvo misericordia. Pongan a Uza que en su casa él sabe manejar el arca y a esa gente Dios le tiene misericordia. Espérate que el Señor le tiene misericordia con uno, no significa que la va a tener con el otro. Por afrentoso. Gente que es afrentosa en lo espiritual, gente que espiritualmente trascendía. No, pero yo sé, en mi casa yo hasta la limpio, le paso un pañito.
Ay, hermano, no quiero yo ponerle. Tenga el Señor misericordia de mí. Pero yo no dudo que Abinadab le haya pasado su pañito al arca anteriormente. Yo soy que la limpio. Es más, que una vez yo hasta vi lo que tenía dentro.
¿Saben muchachos? En su casa se hacen los cuentos. La debían trasladar con varas cargadas sobre los hombres usando unos anillos específicos. Éxodo 25 del 14 al 15. Nadie podía tocar el arca directamente.
Números 4:15 dice, «No tocarán cosas santas, no sea que mueran.» Pero hace rato que no se muere nadie. Trata de ser el primero.
Ya no se está muriendo. Eso era antes. Recuerda, hermano, que es el caballito de batalla del creyente ingenuo. ¿Qué tiene eso de malo? Eso es cultural. Y Dios me entiende. O sea, gente, Dios me entiende.
Él y yo sabemos, tenemos una relación muy particular. Él me entiende. Tú no me entiendes. Tú no me entiendes. Tú me juzgas, pero Dios me entiende.
Un aparente doble estándar
Durante décadas, en un periodo de crisis espiritual, el Señor se manifestó laxo con la casa de Abinadab. Y ahora un hijo de Abinadab es cortado. ¿Y qué es lo que pasa? Pero si tú no mataste a mi papá que se trajo el proyecto de tenerla en su casa, ¿por qué a él? En un aparente doble estándar. Y aún en ese aparente doble estándar hay lecciones espirituales para nosotros.
Un aparente doble estándar porque Dios no es contradictorio. Contradictorio soy yo, pero él es perfecto. El aparente doble estándar es que anteriormente en su propia casa Dios permitía que esté y que se moviera. Y aquí no. Un aparente doble estándar.
La gente le encanta tomar esos aparentes dobles estándar para hacerlo la norma. El Señor establece dos cosas que son gravosas para los hombres, como que hay que trasladarla cargándola en vara y rompiéndonos los hombros y podemos poner dos burros que jalen eso y vamos más suaves. Dios quiere que estemos incómodos, no quiere que utilicemos los carros. No es eso, hermano, es que tu Dios en determinadas cosas muy sencillas, él ha pedido eso. Te ha dado todo lo demás y lo que le ha pedido es que su arca se traslade con varas cargadas a los hombres, no en carros. Ese aparente doble estándar tiene sus lecciones.
Dios es soberano y puede tener misericordia sobre unos y no sobre otros y seguir siendo justo. Le dijo, «¿Y por qué a otros?» Dice: «Yo tendré misericordia de quien yo tenga misericordia.» Y si yo quiero que este sí y el otro no, ¿quién eres tú?
Dice el Señor. La lección del aparente doble estándar es que el desorden de un grupo o de un tiempo no disculpa a los demás. No, mira, en tal iglesia se hace así mismo. De hecho, en mi tiempo así era que lo hacíamos. Ay, hermano, es que probablemente la misericordia que Dios tuvo contigo yo no quiero probar.
Esa fue la receta de Dios para ti. Es como la medicina. A mí eso me aprobó. Bébetelo tú. Mira que el Señor pueda…
La gente le encanta citar cosas. En tal parte del mundo adoran así. En otra parte no lo hagan ustedes. El Señor tuvo misericordia de una temporada, de un tiempo o de un grupo. No significa que va a tener misericordia de mí. Yo seré juzgado por Dios de acuerdo a mi conciencia.
Cada uno rendirá cuenta a Dios en particular. Sobre todo quienes pretenden honrar a Dios y ser distintos a los otros tienen exigencias particulares como David, porque a David le encantaba ser un hombre conforme al corazón de Dios, el ungido de Jehová. ¿Se precisó? ¿Tú realmente quieres el trono de Israel? ¿Realmente tú quieres ser distinto a los demás? Sé preciso.
Ey, David, a ti te corresponde. Que el Señor tuvo esa misericordia con Abinadab. A David le cargó, pero que a quien había que matar quizás era David, porque fue el que se tiró el proyecto. Ese fue el dolor de David que dijo, «Era a mí que me tocaba.» Y aquí usted me pregunta: «¿Y por qué no matan a David y matan a Uza?»
¿Por qué Uza el segundo? Fue David que salió a buscar a Uza para que movieran el arca. Uza no tiene ese proyecto. Hermano, no juegues con la providencia de Dios. Dios es soberano y muy temible.
Nuestra fiesta no impresiona tanto como nuestra fidelidad
Y nuestra fiesta no impresiona tanto a Dios como nuestra fidelidad. No es lo más importante, no es lo más impresionante. Nuestro arte, nuestro esfuerzo, nuestra trayectoria de desobediencia no impresiona mucho a Dios. Hay gente que ha sido desobediente a Dios durante décadas y ya piensa que el Señor está satisfecho. Dios no está satisfecho.
El Señor castiga la imprudencia. Dice el versículo 6: «Cuando llegaron a la era de Nacón, Uza extendió su mano al arca de Dios y la sostuvo.» Escucha, los filisteos, un ejército, secuestró el arca. El Señor permitió que se la llevaran y él sostuvo el arca y el Señor le castigó porque los bueyes tropezaban y el furor de Jehová se encendió contra Uza.
Alguien dirá: «Ve, pastor, que no eran burros, eran bueyes que estaban llevando el arca.» El Señor no habló de bueyes. Y cayó allí muerto junto al arca de Dios. Y se entristeció David por haber herido Jehová a Uza y fue llamado aquel lugar Pérez-uza, hasta el día de hoy. El castigo de la imprudencia.
¿Cuál fue el intento? El intento de sostener el arca con sus manos. Quiero implicarte, hermano, hay cantidad de cosas que parece que Dios no ve y las está mirando. Todos los instrumentos, címbalos, ruidos, flautas. Y el hombre agarra así un chin.
Imagínese 30,000. Yo estaba tratando de figurarme en una multitud de 30,000 personas. El arca ni se veía. Pero él la agarró y el Señor lo vio. Lo mismo fue una mujer y tocó al Señor en el manto.
Él dice, «¿Quién me ha tocado?» Y le dicen los discípulos: «Señores, toda una multitud de gente aquí te ha tocado todo el mundo. Te toqué yo, te tocó él, aquí te ha tocado todo el mundo, Señor.» No, yo sé que alguien me tocó de manera diferente. El Señor, Uza agarró el asunto y dijo que nadie lo vio.
El Señor lo vio. En medio del bullicio apareció un gesto que nadie tomaba en cuenta, pero la irreverencia privada tampoco se disculpa. No, que yo en lo público soy correcto, pero en lo privado a mí nadie me ve. Eso no importa tanto. Ahí yo cuido al Señor en lo público para no avergonzarle.
El Señor quiere que tú le honres cuando nadie te está mirando y también cuando todo el mundo te ve.
¿Realmente quieres un avivamiento?
Yo venía de décadas de adormecimiento espiritual, pero en este momento yo estoy buscando un avivamiento. ¿Realmente tú quieres un avivamiento? Todas las iglesias estamos esperando. Yo estoy orando, Señor, trae un avivamiento personal en mi vida. Y le oro al Señor, Señor, trae un avivamiento personal en mi vida.
Un avivamiento no es solamente una conciencia renovada, también significa que el Señor nos demandará de acuerdo a lo que ha despertado en nuestra conciencia. Si tú eres un hombre con ojos abiertos, no esperes ser juzgado como los hombres de ojos cerrados. El Señor te está mirando. ¿Cuántas son las cosas, hermano? La cultura sobre la revelación, la experiencia, la preferencia sobre la ordenanza.
A mí me gusta hacerlo así. Soy muy libre, tú sabes, muy espontáneo, así no me gustan las cosas muy cuadradas. Dios es cuadrado. No, a mí no me gusta la cosa así que me pongan ni que muchas restricciones y cosas. Dios tiene restricciones. A mí no me gusta que me controlen. El Señor está en control.
Ay, Señor, lo estamos haciendo según nuestra capacidad. No nos vean. El Señor no está esperando tu capacidad. En algún momento el profeta le dijo, «Señor, solamente yo he quedado», como si él fuera el superhéroe. Y el Señor le dijo: «No, tú no solamente has quedado. Mira todo lo que yo tengo ahí también que también me podría levantar.» O sea, no creas como que el Señor te va a disculpar porque tú eres el único que puede hacerlo.
El Señor puede levantarse a quien quiera y si él quiere que el arca no se caiga, tiene que usar los bueyes para que el arca no se caiga, usará los bueyes. Pero él ha visto de todo. Dicen, «No, la iglesia está en crisis, nosotros debemos rescatarla.» ¿Tú crees que el Señor está pensando de que estoy en crisis aquí en casa de Abinadab? Rescátenme, saquen el arca. Estoy aquí en el ostracismo. Si alguien puede moverme, aunque sea no me llevan a Jerusalén, pero por lo menos la ciudad de al lado, sáquenme de aquí. Dios no está en crisis.
En la iglesia hay una crisis. Cuántos hermanos míos que quieren hacer las cosas a la forma suya porque entienden que la iglesia está en crisis. Y como la iglesia está en crisis no podemos ser muy rigurosos. Como la iglesia está en crisis tenemos entonces que ser más flexibles. No sean flexibles que la iglesia no está en crisis. La iglesia es la única institución que tiene la promesa que ni aún las puertas del Hades prevalecerán contra ella. Cada vez que alguien quiere hacer algo a su manera, sale con una crisis. Hay una crisis en el liderazgo, hay una crisis en la familia, hay una crisis en tal cosa. Y en tiempo de crisis tenemos que tomar como medidas que sean drásticas. Precisión.
David se entristeció
Ahí Uza aparece en la escritura. A David le dolió. Es que se entristeció David por haber herido Jehová a Uza. No sabemos mucho dato de Uza, pero quizás Uza era mejor que cualquiera de los sacerdotes. Recuerden que la crisis comenzó en Israel con el sacerdocio, con los hijos de Samuel.
Quizás Uza de hombre a hombre era mejor que los hijos de Samuel. El asunto es que el Señor había determinado que eran los levitas que movían el arca, no los hijos de Abinadab. Quizás para él el arca no era impresionante. Él creció junto al arca. Quizás para él lo sagrado se había vuelto cotidiano.
Yo temo en eso, hermano. Yo temo un día cuando yo haya puesto tanto la mano en las cosas del Señor, que para mí esto sea una empresa de este mundo. Yo temo eso. Yo temo un día estar hablando de las cosas del Señor como si esto fuera una diligencia comercial de cualquier empresa. Porque esto no es una empresa de este mundo.
Este es el pueblo de Cristo comprado a precio de sangre. Tiene una dignidad especial. No es para llamar la atención, hermano, al respecto de mí de esto. Cuídeme el Señor. Pero yo vengo aquí todas las semanas, doy la vuelta, vengo aquí, oro, me paro aquí, oro por ustedes como si les estuviera predicando. Y me paro aquí y oro por los de este lado, oro por los de allá y oro por los de allá. Y cuando yo miro estas cosas, después me digo a mí mismo, esto no es nada, esto es un bloque, esto es un lugar, esto no es solamente un lugar de reunión, esto es un lugar que ha sido dedicado para la adoración del nombre del Señor.
Y lo simbólico cuenta. No, esto es cotidiano, mira, esto yo lo desarmo y lo pongo ahí, hermano. El Señor tenga cuidado de todo el que le pone la mano a las cosas del Señor por dentro, porque llega un momento que uno confunde lo cotidiano con lo común, y esto no es común. La presencia de Dios es algo muy grande.
Su hermano Eleazar, o pariente, porque pasaron muchos años y en la escritura a veces le llama hijo a cualquier descendiente, quizás era su abuelo, no sé. Pero su hermano Eleazar había sido consagrado para cuidar al arca sin ser levita. Él dice, «Si manito puede, yo también.» ¿Y si manito lo hacía? ¿Yo? No.
Hay gente que hace que tú transgredas la ley por urgencia. ¡Se iba a caer! ¿Tú te imaginas que se caiga el arca y que se abolle, y que se le salga el rollo, y el maná, y que los querubines se quiebren? No la agarres tú.
Hay cosas en el pueblo del Señor que están por medio caer, pero yo no tengo la autoridad para agarrarla. Entre ellas la vida tuya. Hay veces que la vida de la gente, lo espiritual se está yendo como en pedazos. Pastor, agárrelo. Y yo dice el Espíritu Santo, yo puedo aconsejar, yo puedo orar.
Que se está por caer. Si usted no interviene ahora mismo, ¿por quién soy yo? Pero seré yo el Espíritu de Dios. Yo puedo darte mi consejo, puedo darte mi oración, puedo darte mi cuidado, pero no puedo dominar a los hombres. Agárralo, pastor.
¿Sabes lo peligroso que es intervenir entre un hombre y su pecado? Una gente que quiere pecar y tú dices en medio ahí, dices no. Hay cantidad de gente que por desapartado han cogido ellos los golpes. Sí. Ah, pero ese hombre quiere pecar y el pastor dice, pastor intervenga en medio ahí como si yo soy Dios. No, no, hermano, no.
El castigo de Dios. Dice, «El furor de Jehová se encendió contra Uza por aquella temeridad.» Ay, hermano, a lo que Dios le llama temeridad para ti es nimiedad. Temeridad le llamó Dios.
Nuestro profundo desconocimiento de la santidad de Dios
Y el hecho de que ese castigo parezca tan desproporcionado solamente evidencia nuestro profundo desconocimiento de la santidad de la persona de Dios. Mientras más pequeño se vea Dios, entonces más laxo tú vas a ser. Y vivimos en días donde el diablo es temible y Dios es siempre compasivo. Dios siempre entiende. En nuestra cultura el diablo es temible y Dios es maleable.
Papito, Dios siempre entiende. Vivimos en días donde todo el mundo asume que ya conoce a Dios. Y cuando tú le presentas al Dios de la escritura, entonces se ofenden. ¿Qué es lo que dice? Ahí vienen ustedes a hablar con su rigor. Pero tú dices que conoces a Dios.
Vamos a ver si tu entendimiento de Dios guarda relación con lo que aquí dice. No, ese no es el Dios que yo conozco. ¿Y por dónde tú conociste el tuyo? En tu mente lo hiciste y se parece a ti, ¿verdad? Pero el Dios que se reveló en la escritura, cuando tú lo confrontas con el entendimiento, tú dices, «Mira, wow, tú conoces a Dios.»
Sí, ya yo le conozco. Entonces, vamos a ver el Antiguo Testamento. ¿Qué te parece el hecho de que ese Dios que tú dices conocer haya endurecido el corazón de faraón para que no se arrepienta? ¿Qué? ¿Que Dios puede endurecer el corazón de alguien? Sí, el de faraón lo endureció porque le iba a castigar. De forma tal que Dios impidió que faraón hiciera otra cosa. ¿Qué? Faraón tiene libertad. Eso no es Dios. Pero tú dices que tú le conoces.
¿Qué te parece el hecho de que él se atribuye el derecho de matar a todos los primogénitos de Egipto, que eran muchos? A todos los primogénitos los mató. Sí. Y mató a 50,070 hombres. La contabilidad se anotó así, precisamente 50,070 hombres de los filisteos porque vieron el contenido del arca y los mató ahí mismo. Eso es mucha gente que hay que enterrar. 50,070. Sí.
Y es el Dios que tú conoces. Como que no conocemos el mismo, ¿no? Lo que pasa es que el tuyo, el Dios que está en tu mente, y este el Dios que se reveló en su palabra. Mano, un creyente lucha contra esas cosas. Yo leía eso.
Yo no lo he tratado de meter todo, pero a mí me han presentado como distinto. Este Dios parece diferente. Y yo luchando, hiperventilando. Pero, ¿y cómo va a ser? ¿Y cómo le decimos a los hombres que ese Dios sigue siendo bueno?
¿Qué te parece el hecho de que Dios haya elegido a Jacob, un ladrón, y aborreciera a Esaú que tenía todo el derecho? No, lo que pasó fue que Jacob hizo lo correcto. No, dice que Jacob era un ladrón, un engañador y que el Señor lo eligió de pura gracia. Seguro él hizo algo por lo cual Dios le amaba a él. Dice la escritura que nada, que aborreció a este y amó al otro.
¿Qué piensas del hecho de que el Dios que se reveló en la palabra a su siervo Moisés que cogió mucha lucha con Israel le prohibiera entrar a la tierra prometida? Ay, Señor, pero déjalo entrar. Yo leo la historia y veo a Moisés queriendo entrar a la tierra prometida y el Señor le dijo que no iba. Y dice, ay, Señor, tú vas a hacer una excepción, ¿verdad? No, ahí mismo se murió que lo enterraran donde nadie sepa que lo enterraron de forma tal que no querían ni llevárselo y entrarlo ellos a la tierra prometida.
Ese es el Dios que estamos adorando. No, ahora yo voy a tener que respetar. Parece que la gente se va a descarriar. Entonces, pastores, ¿ustedes quieren que yo me descarríe? Yo lo que quiero es que tú madures y que dejes el infantilismo de estar asumiendo que Dios es cualquier cosa que tú quieras que Dios sea. Dios es quien es.
Tal y cual Dios mismo se ha revelado. Él maldijo a la higuera porque no tenía fruto y no era tiempo de fruto. Es como que maldiga la mata de mango cuando no estamos en tiempo de mango. David censó al pueblo en algún momento para ver con qué contaba. El Señor lo castigó. Señor, pero tú escribiste un libro completo que se llama el libro de Números que está lleno de censos. Sí, pero yo no le dije a David que hiciera un censo. Son las cosas que hacen que la gente hiperventile con su teología y diga, «Yo pareciera que no conozco al Dios verdadero.» Esas son las cosas que hacen que el creyente madure. Eso es lo que hace santificatoria nuestra salvación.
El mismo que podía destruirte como destruyó a Uza, de ti tuvo misericordia. Wow.
Una nueva conciencia
David tuvo una nueva conciencia sobre lo que significaba la presencia de Dios. Comenzó a cambiar. Dice el versículo 8: «Y se entristeció David por haber herido Jehová a Uza, y fue llamado aquel lugar Pérez-uza hasta hoy.» Lo primero que hizo David es que se entristeció. Yo quisiera que tú te entristezcas de la manera correcta para que tú te goces también de la manera correcta, porque el gozo verdadero se antecede por la tristeza correcta.
Cuando tu teología colapsa y cuando tus dioses falsos se quiebran, como se quebraron los dioses de los filisteos, entonces tú comienzas a conocer a Dios tal cual Dios se ha revelado y tú estás listo para recibir el evangelio. Cuando Dios se vuelve temible, David temió y reflexionó. Dice, «¿Cómo ha de venir a mí el arca de Jehová?» Wow. Yo pensaba que sabía, hermano. Se dañó la fiesta y los puntos espirituales de David están por el suelo. David que pensaba que esto iba a ser su coronación en lo espiritual, se dañó la fiesta. ¿Qué pasa? Se dañó la fiesta con carro nuevo, canciones y todas las cosas. Se dañó la fiesta.
Recojan que no, el arca, denle. Ya no asumen que él sabe, que él puede, que él es un buen productor de eventos y que puede hacer una entrada esplendorosa para el arca del pacto a Israel. Ya él no lo asume. Ya está dubitativo.
Eso es un creyente que está madurando. Cuando tú te encuentras como fuera de base que tú dices, «Pero es que yo como que ahora las cosas ya no son como yo pensaba y ya Dios no es quien yo decía que era y ahora parece que voy a tener que volver a estudiar y yo he invertido en estos tiempos y pareciera que mi teología está colapsando.» Ahí es que tú comienzas a madurar. Ahora el hombre está reflexionando diciendo: «Wow, yo pensé que sabía. Yo pensé que con cantores, que con carro nuevo era suficiente.» Temiendo David a Jehová aquel día. Temiendo. Y esta fue la tónica espiritual de su reinado, el temor a Dios. Temiendo.
El Dios es verdadero. Dios no solamente es simbólico, no es representativo. Esto no es solamente un asunto legal. Dios es real. Y yo voy a ser rey mientras tanto yo haga lo correcto delante del Señor.
Ey, hermano, haz tú lo mismo. Reflexiona un chin. Hazte las preguntas importantes. David está reflexionando en este momento. Dice: «No, se me dañó la fiesta. 30,000 invitados tenía y se me dañó.» Vamos a reflexionar. Hagan grupo de a dos ahí. Respondan a la pregunta. ¿Cómo es posible que alguien como yo llegue a ser amigo de Dios?
Si Dios mató a Uza, ¿cómo es posible que a mí no me mate? ¿Por qué Dios no me mata? Porque yo sé que no soy bueno. Esa es la pregunta que trae madurez. ¿Qué haré para estar en la presencia de Dios sin que me ocurra lo mismo que le ocurrió a Uza?
De hecho, la gente debería tener un poco de miedo si decimos que aquí está la presencia de Dios y que le estamos adorando. Hoy no te estoy diciendo que fueron miles de personas que murieron por esto; 50,000 y pico solamente por mirar al arca y tú quieres qué, mirar a Dios. Solo déjame mirarte cara a cara. De verdad, Marco Vidal, de verdad. Ay, hermano, es Cristo.
Lo que media, lo que marcó la diferencia en el segundo traslado es que se sacrificó al principio y se sacrificó al final, que la sangre nunca faltó. Lo que está anunciando eso desde el Antiguo Testamento es el sacrificio de Cristo para lograr que pecadores como nosotros podamos tener el rostro descubierto en la presencia del Señor. Él supo que la presencia era algo deseable. Dijo que el Señor bendijo ahí a otro.
Esto es el asunto, hermano, que me rompa a mí la cabeza, porque este otro que agarró el arca también fue bendecido. Todo el mundo menos yo. Imagina, Uza en la presencia del Señor. Entonces todo el mundo pudo tener el arca menos yo. La tuvo Abinadab ahí, él se casó con el arca ahí durante décadas, la tuvo Obed-edom y todo el mundo menos yo. No, hermano, cuando él llega a la presencia del Señor, realmente tú eres santo, tú eres bueno.
El segundo traslado
Y estuvo el arca de Jehová en casa de Obed-edom, geteo, tres meses, y bendijo Jehová a Obed-edom y a toda su casa. Hay algo bueno en la presencia del Señor, pero hay algo más bueno en acercarse a la presencia de Dios en los términos correctos. Lo que él hizo ahora fue que obedeció rigurosamente la ley de Jehová. Rigurosamente. Hay libros en la escritura donde la misma historia se cuenta dos veces.
En Primera de Crónicas 15 se cuenta en detalle cuál fue la diferencia. Se lo leo rápido. Dice, «Entonces dijo David, el arca de Dios no debe ser llevada sino por los levitas.» Ahí es que está el asunto. Ah, okay.
Porque a ellos ha elegido Jehová para que lleven el arca de Jehová y le sirvan perpetuamente. ¿Okay? El 11 del 15 de Primera de Crónicas. Y llamó David a los sacerdotes Sadoc y Abiatar y a los levitas Uriel, Asaías, Joel, Semaías, Eliel, Aminadab. Yo digo, «¿Y toda esta gente dónde estaba la primera fiesta?» Mucha gente. Es que cuando tú crees que tú eres un productor musical y que tú puedes adorar a Dios según tu medio, tú entiendes que tú no necesitas a quienes Dios ha elegido.
Dios tiene su gente que puede hacer sus cosas. Y le dijo: «Vosotros que sois los principales padres de la familia de los levitas, santificaos vosotros y vuestros hermanos.» Ah, okay. Ahora un procedimiento, hermano. Un checklist de 25 pasos ahora. Ahora menos cultural, menos artístico, más preciso.
Y pasad el arca de Jehová, Dios de Israel, al lugar que le he preparado. «Pues por no haberlo hecho así vosotros la primera vez, Jehová nuestro Dios nos quebrantó, por cuanto no le buscamos según su ordenanza.» Aprendizaje, ya no es arbitrario. Dice el versículo 13 del 6 que cuando dieron seis pasos sacrificó.
Yo imagino a David mirando los pies. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis. Párense, párense, párense, párense, espérense. Sacrificio. Lo que media, Dios es perfecto, él es justo. Él no permitirá que el pecado quede sin consecuencia.
Y lo que media en que el hombre pueda tener paz con Dios es la sangre. Anteriormente la sangre de sacrificios, apelando a la única sangre que realmente puede permitir que haya paz entre Dios y su criatura, que es la sangre de Cristo. De forma tal que la Iglesia cristiana no debería hacer nada sin que medie Cristo. Y cualquier cosa que intentemos, tú tienes que buscar rápido, que muestren a Cristo, rápido Cristo, rápido Cristo, que es la única razón por la cual esto tiene sentido, si no vamos a ser destruidos.
La alegría, el júbilo y el sacrificio
Dice el versículo 14 que David danzaba con todas sus fuerzas y el pueblo adoraba con júbilo y con sonido de trompeta. Hermano, la alegría y el júbilo no son pecaminosos. ¿Qué ha relacionado el culto a Dios como una tristeza, un decaimiento, una introspección, un silencio? Ahora David está haciendo más ruido que antes. Y dice el 14, «Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová.»
O sea, no es de que queda vivo ahora como si esto fuera un rosario, una procesión. No, esto es una fiesta. O sea, él va con toda su fuerza danzando. Y no dejen de sacrificar. Y la sangre todavía está fresca.
Y cuando llegó, de nuevo, sacrificio. La alegría y el júbilo no son pecaminosos, la imprudencia lo es. La alegría y el júbilo no son pecaminosos. La inobservancia lo es. La alegría y el júbilo no son pecaminosos. La falta de precisión lo es.
No es que ahora vamos a tener un culto blanco y negro. No, no, no, no, hermano. Los puritanos sabían de eso. Cuando inventaron el principio regulador de la adoración dijeron, «Es que a Dios no se le adora según el mundo entienda, a Dios se le adora en los términos que Dios ha elegido que ha de ser adorado.»
De forma tal que si usted quiere ser un innovador en la iglesia, usted debe ser un profundo estudiante de la Escritura. A mí me llama la atención que la gente que más quiere innovar en el culto cristiano son los neófitos. Y tú dices, tú conoces a Dios y tú conoces la Escritura y tú has leído el Antiguo Testamento y tú has leído el santuario y tú has leído el tabernáculo y dónde tal y… No, que yo quiero innovar y yo no quiero que mi criterio se vea afectado. Uza, tranquilo.
El culto cristiano, una fiesta particular, combina el sacrificio con la alegría. Es el sacrificio de Cristo y la alegría de su pueblo. Es una fiesta que media sacrificios. Si alguien me dice, «¿Qué es lo que es el culto cristiano?» Es una gran fiesta donde podemos danzar fuertemente en la presencia del Señor.
Promedia sacrificio. ¿Cómo se ve el evangelio en este asunto?
El evangelio: acceso al Padre por Cristo
Miren, el evangelio es la buena noticia de que podemos tener acceso a Dios única y exclusivamente por medio del sacrificio de Jesucristo. De modo que cualquier intento humano de acercarte a ti o acercarse ellos a Dios por su propio medio termina en destrucción. Cualquier hombre que te diga que te puede acercar a Dios sin pasarte por la sangre de Cristo, su cabeza corre peligro y la tuya también. La única manera de llegar al Padre es a través de la sangre de Cristo. Cristo es ese único mediador, el único que cumplió perfectamente la ley y ofreció un sacrificio que es definitivo.
No solo él es la presencia de Dios en medio de nosotros. Él llevó sobre sus hombros nuestra culpa y sufrió el juicio que nosotros merecíamos para abrirnos con acceso a la presencia del Padre.
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
— Hebreos 4:16
Si realmente nosotros podemos ir con libertad a la presencia del Señor, es porque existe oportuno socorro a través del sacrificio de Cristo. Si cualquier persona aquí presente ha intentado adorar a Dios por su término, que se revise. Si cualquier persona aquí presente ha tratado de abusar de la misericordia del Señor diciendo: «Tengo años haciéndolo y Dios no lo ha visto», que se revise. Miremos el caso de Uza, que probablemente sea mejor que cualquiera de nosotros, y miremos el correcto carácter de Dios.
Oro por la iglesia para que el Señor le permita a su iglesia una conciencia nueva y renovada sobre la presencia de Dios.