Tema
Juicio
3 piezas sobre este tema.
Mejor reprendido que destruido
Un siervo reprendido todavía es siervo.

Entre siervos y enemigos
En la parábola de las diez minas, Jesús traza una línea entre dos audiencias: siervos a quienes confía sus minas para negociar, y enemigos que mandan una embajada para que no reine sobre ellos. Es mejor ser un siervo reprendido que un enemigo destruido, porque el 100% de los siervos del Señor —sin importar sus rendimientos— fue salvado. Toda persona que escucha el evangelio termina firmando una de las dos cartas.

Nuestra actitud ante el pecado ajeno
En este sermón se expone que el Señor Jesús no prohíbe todo juicio sobre el pecado ajeno, sino el juicio hipócrita y severo que minimiza la propia falta. Se nos llama a quitar primero la viga de nuestro ojo para entonces poder ayudar, con mansedumbre y cuidado, al hermano que ha caído.