Tema
Reino
4 piezas sobre este tema.
Las dos cartas
La pasividad ante Cristo no es neutralidad. Es una firma silenciosa.
Un Jesús parcial no salva
El Jesús de la canción popular es entrañable, pero está incompleto.
La multitud no salva
Estar rodeado de gente que sigue a Jesús no es lo mismo que seguirlo tú.

Entre siervos y enemigos
En la parábola de las diez minas, Jesús traza una línea entre dos audiencias: siervos a quienes confía sus minas para negociar, y enemigos que mandan una embajada para que no reine sobre ellos. Es mejor ser un siervo reprendido que un enemigo destruido, porque el 100% de los siervos del Señor —sin importar sus rendimientos— fue salvado. Toda persona que escucha el evangelio termina firmando una de las dos cartas.