Tema
Testimonio
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El impredecible avance del evangelio
El evangelio es una fuerza incontenible que, aunque avanza por nuestra iniciativa obediente, al cumplir la gran comisión, frecuentemente lo hace de maneras impredecibles, tal como crece una ciudad. Compras un terreno esperando que hoy estaría urbanizado, mientras que en lugares donde jamás habrías pensado, ya han vivido y progresado dos generaciones. Así es el evangelio. No siempre sigue nuestros planos, sino que se expande por senderos que no trazamos nosotros. Hoy veremos, con la experiencia de Pablo en una cárcel, (1) cómo el evangelio emerge de forma inesperada en nuestras circunstancias, (2) el efecto que nuestro testimonio produce al despertar el valor de otros creyentes y, finalmente, (3) el gran gozo de quien entiende que la prioridad absoluta es el avance del reino de Dios.
La oración y nuestro testimonio
Dios ha decidido hacer avanzar el evangelio respondiendo a la oración de su pueblo y usando el testimonio de sus hijos; por eso necesitamos perseverar en la oración y andar sabiamente para con los de afuera.
Cómo dar testimonio
Dios está en misión dando testimonio de sí mismo, usando instrumentos humildes como una muchacha esclava, un profeta y unos siervos para hacer conocida su gloria y llevar salvación. Este texto muestra cómo la iglesia puede entender su posición y relaciones como oportunidades para dar testimonio fiel del Señor.
Serie-La iglesia en las escrituras-El testimonio de la Iglesia II
Este tercer capítulo de la carta de Pablo a Tito describe cuál será la evidencia de que la sana doctrina está transformando la vida de los creyentes, ahora no solamente en sus relaciones más cercanas, como se describe en el capítulo dos, sino también ante las autoridades civiles y los ciudadanos en general. Hoy aprenderemos que el testimonio de nuestra iglesia no solamente debe ser cultivado entre nosotros y nuestras relaciones más íntimas, sino también entre los de afuera.
Cuentale a los tuyos
Dios nos llama a contarle a los nuestros las grandes cosas que Él ha hecho con nosotros, de manera que su misericordia y su poder sean exaltados y no nuestra vanidad.