Tema
1 Corintios
6 piezas sobre este tema.
Ya no es edad de ser ingenuos
El día en que asumes que siempre estarás seguro es el día en que más expuesto quedas.
El roce de caminar juntos
El roce es señal de que todavía estamos trabajando juntos; el cariño que nunca discute suele ser cariño que ya se dio por vencido.
Esperando junto a la tumba
Desde la tumba de Cristo, nuestra espera tiene otro nombre: anticipación.

Los hombres en la vida de la iglesia
Casi siempre se trata la masculinidad en el ámbito doméstico, pero Pablo les habla a los corintios de la masculinidad en la vida de la iglesia. Desde Timoteo hasta Estéfanas, se muestran varones diversos que glorifican a Cristo con criterio, madurez y vocación de servicio.

Imitando a Cristo junto a otros
Somos la generación de creyentes que más acceso ha tenido al contenido, pero quizá la que menos se parece a Cristo. El conocimiento está al alcance de todos; lo que falta son buenos ejemplos y comunidades donde se transmita el carácter. Pablo no escribió «lean mis cartas»; escribió «sed imitadores de mí, como yo de Cristo», porque el discipulado no es un asunto teórico sino relacional.
Serie- La iglesia en las escrituras - La mesa del Señor
Compartir la mesa del Señor es uno de los momentos más solemnes del culto cristiano, una de las dos ordenanzas —junto al bautismo— establecidas por Cristo para su pueblo y una actividad exclusiva para miembros de la iglesia. Entender su significado y su utilidad es un asunto vital para la iglesia local, pues así como quien participa en ella con entendimiento recibe grandes beneficios, quien en esta mesa participa desordenadamente cosecha graves consecuencias. Hoy estudiaremos de manera expositiva las instrucciones que le dio Pablo a la iglesia de Corinto sobre la Mesa del Señor, destacando especialmente: (1) los diferentes beneficios que obtenemos al participar, (2) el doble significado que tiene esta ordenanza, (3) algunas faltas a evitar y (4) la forma en que debemos hacerlo.