Tema
Madurez
8 piezas sobre este tema.
Te guarda y te enseña a guardarte
Dios te guarda, y una de las maneras en que lo hace es enseñándote a guardarte.
Ya no es edad de ser ingenuos
El día en que asumes que siempre estarás seguro es el día en que más expuesto quedas.

Una carta urgente para una iglesia ingenua
Judas escribe con urgencia a una iglesia que se cree segura pero vive expuesta. La fe cristiana no solo se edifica por adición, también por sustracción. Llega un momento en que ya no luce ser ingenuos: hay que contender ardientemente por la fe una vez dada a los santos y entender que las ideas tienen consecuencias.
Renunciar sin pelear
Hay personas que llegaron a la santidad sin pelear: simplemente vieron los dos caminos y se apartaron del que no llevaba a ningún lado.
Como un niño destetado
Hay una madurez espiritual que se parece a una pérdida: el alma deja de buscar lo que prometía saciarla y descubre que sí se puede vivir sin ello.
La tristeza que precede al gozo verdadero
El gozo verdadero llega después de que la tristeza correcta nos ha hecho preguntas honestas.
El Dios que se nos revela
El creyente maduro deja que la Escritura corrija al Dios que tiene en la mente.
El aprovechamiento de la palabra del señor
Dios no solo demanda buenos maestros, sino un pueblo que crezca hasta la maestría en la práctica de la piedad y aproveche plenamente la palabra que recibe.