Tema
Fe
12 piezas sobre este tema.
El que busca en el lugar correcto
La fe madura decide buscar en Cristo aunque todavía no siente lo que cree.
Primero el nombre
Antes de que Cristo sea para ti el camino, la verdad y la vida, tienes que reconocerle como quien realmente es.
La santa insatisfacción
Reconocer que te falta más de Cristo es el primer paso honesto hacia encontrarlo.

La fe que conmovió al Señor
El centro de este relato no es el milagro sobre la hija, sino lo sorprendente que resulta que personas como nosotros lleguemos a ser objetos de la gracia de Dios.
La marcha difícil
La vida del creyente se parece a la marcha de Israel entre Egipto y la tierra prometida: una marcha difícil, repetitiva y desesperante, en la que Dios nos arrincona hasta que dependamos por completo de su providencia y de sus rescates sobrenaturales. En medio de pronósticos humanos sombríos, la iglesia está llamada a confiar en que el Dios que ya nos salvó una vez puede volver a rescatarnos.
La suficiencia de la Fe
La carta a los Gálatas nos recuerda que la salvación es por la fe sola, sin méritos ni añadidos humanos, y que pretender completarla con obras es una insensatez. El creyente debe descansar en la suficiencia de la obra de Cristo y en el testimonio del Espíritu Santo como garantía plena de su salvación.
La oportuna providencia
Dios cambia los tiempos de sus hijos mediante una cadena de providencias favorables que los mejora materialmente y, sobre todo, los acerca a su propósito eterno, como hizo con Rut al ponerla bajo sus poderosas alas.
Una fé no fingida
Una fe no fingida deja huellas memorables en nuestras relaciones, se vuelve fuente de gozo para otros creyentes y se convierte en un legado activo que pasa de generación en generación.
Poniendo en orden nuestras prioridades
Dios usa las pruebas para revelar si nuestras prioridades realmente están en orden: a quién amamos más, a quién obedecemos, en quién confiamos y a quién adoramos.

Cuadernito de oración
En cuanto la oración —una disciplina espiritual— el cuadernito es la herramienta clave, nos ayuda a orar más y mejor, sobre todo, convierte lo que hoy es una petición de oración en un motivo de acción de gracias para mañana.
Esto es creer y ser cristiano
Un cristiano no es un hombre crédulo. Es alguien que se ha persuadido de que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios y su Salvador. El cristianismo no es la receta de la abuela.
El ejemplo de los Bereanos
Los creyentes de Berea no se conformaron con oír el mensaje del Evangelio, sino que confirmaron cuidadosamente en las Escrituras todo lo que se les enseñaba, y así creyeron con convicción profunda en Cristo. El cristianismo no es para perezosos, sino para hombres y mujeres que piensan, disciernen y se rinden a la verdad bíblica.