Tema
Santificación
11 piezas sobre este tema.

La renovación de Cristo en nosotros
Pablo nos llama a no amoldarnos al sistema de este mundo, sino a ser transformados por medio de la renovación de nuestro entendimiento para vivir como sacrificios vivos, santos y agradables a Dios.

Cómo vivir a la altura de Cristo
El llamado a vivir el estándar cristiano se sostiene en nuestra unión con Cristo, en su ejemplo de humillación y servicio, y en la obra de Dios en nosotros, que produce tanto el querer como el hacer para su buena voluntad.

Andando en el Espíritu
Andar en el Espíritu no es una etiqueta ni una experiencia extraordinaria: es una vida alimentada por la oración y la Palabra, cuya evidencia es el fruto del Espíritu y la lucha honesta contra la carne.

Un gran propósito (Filipenses 3:12-16)
El creyente ha sido llamado a un gran propósito en Cristo: correr con disciplina la carrera de la santificación, dejando atrás lo viejo y extendiéndose cada día hacia la meta del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
Participantes de una nueva naturaleza
Por el poder, el conocimiento y las promesas de Dios, el creyente ha sido hecho participante de la naturaleza divina; los frutos que Pedro enumera no son una escalera de esfuerzo humano, sino la manifestación de lo que ya se nos ha dado en Cristo.
Bienaventurados los piadosos
El Salmo 1 nos muestra la bienaventuranza de la vida piadosa, contrastando el fruto seguro del justo con la destrucción inevitable del impío, y nos llama a deleitarnos en la ley de Dios.
Sal y Luz - El testimonio del creyente
El creyente, transformado por las bienaventuranzas, es llamado por Cristo a vivir como sal que preserva y como luz que alumbra en medio de un mundo en tinieblas y en constante deterioro.
La conquista interior
Dios no solo nos libra del pecado como sacó a Israel de Egipto, sino que también nos llama a conquistar, con su ayuda, todo nuestro hombre interior, destruyendo sin condescendencia los pecados que aún quedan en nosotros.
Consejos para una nueva vida
Dios nos da un nuevo entendimiento, una nueva sensibilidad y una nueva manera de vivir, y espera que cuidemos la casa donde habita su Espíritu Santo. La vida cristiana no es solo escuchar, sino practicar la verdad de Cristo en mente, conducta y palabras.
Nuestra leve tribulación momentanea
Dios usa nuestras leves tribulaciones momentáneas como parte de un proceso de santificación que produce en nosotros un eterno peso de gloria, mientras aprendemos a tener expectativas reales, una percepción adecuada del sufrimiento y a entender el propósito de las pruebas.
La ayuda del espíritu santo
Dios no solo nos salva en Cristo, sino que nos da su Espíritu Santo como ayudador, quien produce en nosotros tanto el querer como el hacer su voluntad, convenciéndonos de pecado, guiándonos a toda verdad y formando en nosotros el carácter de Cristo.