Tema
Cristología
17 piezas sobre este tema.
Un Jesús parcial no salva
El Jesús de la canción popular es entrañable, pero está incompleto.

El sosiego que está Jesús
Al final del ministerio público del Señor, los discípulos se encontraban profundamente turbados. Sabían que habían sido llamados por Él, pero su comprensión de quién era realmente Jesús seguía madurando. En este capítulo, el Maestro los exhorta a no turbarse, recordándoles que la paz no proviene de entender el futuro, sino de confiar en su Persona: «No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí». Este pasaje no es principalmente evangelístico (aunque puede serlo); ofrece consuelo a todo creyente inquieto y nos muestra que no hay vergüenza en reconocer nuestra necesidad de seguir creciendo en el conocimiento del Señor. Nos invita a hallar en esa relación viva la fuente de nuestro verdadero sosiego. Hoy contemplaremos la persona de Jesús —el camino, la verdad y la vida— y cómo esta realidad incomparable puede traer descanso profundo a nuestras almas.

La supremacía de Cristo sobre todas las cosas
Reconocer el señorío de Cristo sobre todas las cosas es una tarea que requiere profunda reflexión, pero vale la pena. Este es el punto de partida para que nuestra salvación produzca gozo: entender nuestro gran Salvador y nuestra gran necesidad.

Cómo vivir a la altura de Cristo
El llamado a vivir el estándar cristiano se sostiene en nuestra unión con Cristo, en su ejemplo de humillación y servicio, y en la obra de Dios en nosotros, que produce tanto el querer como el hacer para su buena voluntad.
La proclamación del Reino y la Presentación del Rey
Isaías 9 nos muestra la proclamación del Reino venidero y la presentación del Rey, Jesucristo, cuya Encarnación garantiza un futuro de luz, gozo, libertad y paz para su pueblo.
Lo que Cristo le haria al mundo
A través de la profecía de Simeón, se nos muestra cómo Cristo, puesto por designio de Dios, levanta y derriba, es señal contradicha y revela los pensamientos más profundos de los corazones humanos.
Los rudimentos de la doctrina de Cristo
El autor de Hebreos muestra que la fe cristiana tiene rudimentos necesarios, pero insiste en que no podemos quedarnos en los planos, sino avanzar hasta la perfección que se halla solamente en Cristo.
La historia de Balaam
Todo discípulo de Cristo debe llegar a una convicción clara y sobrenatural de que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente, fundamento, arquitecto y guardián de su iglesia.
El trastorno del mundo
El cristianismo trastorna el mundo al proclamar dos verdades radicales: que Jesús es el Cristo prometido en las Escrituras y que Jesús es el Señor, único Rey y autoridad sobre la vida de los creyentes.
Cristo es nuestro redentor
Cristo es nuestro pariente redentor que, como Booz con Rut, toma la iniciativa amorosa y poderosa para rescatarnos de nuestra condición de extranjeros desprovistos y darnos herencia, hogar y esperanza.
El propósito de la predicación
La predicación bíblica busca intencionalmente que las personas crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y que al creer tengan vida en su nombre.
La navidad desde el antiguo testamento
La Navidad no es solo el nacimiento de un niño llamado Jesús, sino el cumplimiento preciso de profecías antiguas que muestran que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre. Las Escrituras confirman que en Él se cumplieron las promesas mesiánicas esperadas por siglos.
Navidad con entedimiento - Dios revelado en Cristo
La Navidad no se entiende del todo desde la cultura ni desde la historia: la encarnación es la cumbre de la revelación de Dios. En Cristo el Padre se reveló personalmente, de manera definitiva y con poder para purificar nuestros pecados.
Navidad con entendimiento - La encarnación
La encarnación es el milagro central del cristianismo: Dios se hizo hombre en Jesucristo para revelarse, humillarse hasta la cruz y reconciliarnos con Él, dando origen al verdadero sentido de la Navidad.
Cristo en las escrituras
Las Sagradas Escrituras son el único libro que puede hacer al hombre sabio para la salvación por la fe en Cristo Jesús. En ellas Dios revela a su Hijo: anunciado en las profecías del Antiguo Testamento, manifestado en los evangelios y proclamado por la iglesia en el Nuevo Testamento.
El Anuncio Glorioso
En la Navidad no celebramos simplemente el nacimiento de un niño pobre en un pesebre, sino la Encarnación de Dios mismo, quien se hizo hombre voluntariamente para ser nuestro Salvador y Señor. El Cristo humilde del pesebre es al mismo tiempo el Dios glorioso adorado por las huestes celestiales.
El nacimiento de Jesús
El nacimiento de Jesús nos muestra a un Cristo histórico y real, que cumplió con precisión todas las profecías y que, aun sin encontrar lugar en el mesón, vino a buscar un espacio en el corazón de los hombres.